jueves, 27 de marzo de 2014

Los pilares neoyorquinos

Phil Jackson ha llegado y Nueva York lo ha recibido con los brazos totalmente abiertos. Se espera que la era de las malas decisiones tomadas por James Dolan (creo que no es necesario nombrar a los Eddy Curry o Renaldo Balkman) den paso a una nueva época en la que un proyecto sólido, duradero y, principalmente, exitoso devuelvan a los New York Knicks a aquel lustro en el que, de la mano del que ahora se erige como flamante presidente, se hicieran con dos anillos. Ya sabe lo que es conseguir no uno sino dos campeonatos defendiendo los colores azul y naranja, pero aquellos días en nada o en poco concuerdan con el presente. A pesar de la remontada (o amago de ella) siguen estando fuera de las primeras 8 plazas en su blanda conferencia y la temporada persiste en su estado permanente de fracaso. 

Su llegada nos ha hecho pensar a todos de manera inmediata en Carmelo Anthony. Su salida es posible, aunque él mismo haya hecho público su deseo de seguir en su ciudad (eso sí, si se tiene un proyecto ganador). Ofertas suculentas no le faltarán y si los Knicks finalmente no lograran entrar en los Playoffs habría un motivo más para que su partida se oficializara. Precisamente ahí se cruzan los caminos del Maestro Zen y de Melo. Los conocimientos que posee el nuevo presidente Knick y el amor de la estrella por su ciudad acercan ese proyecto ganador que hiciera al 7 quedarse en la ciudad que le vio nacer. No nos cabe duda de que ambos se sentarán a conversar sobre el e incluso el jugador ha expresado su deseo por hacerlo. 

Nueva York es su ciudad y los Knicks son su equipo. La afición del Madison le adora y una pérdida de tal calibre sería entendida por parte de los Knickerbockers (pues no se ha puesto todo lo posible en su mano para que consiga el anillo) pero a la vez dolorosa. Por lo tanto, lo justo para devolver todo lo que él en estos últimos 3 años sería construir un equipo a su alrededor. Cuidar la imagen de su corazón e impulsarla para que todo su talento llegue al esplendor, es decir, a la consecución del campeonato que se le resiste año tras año ha de ser el objetivo para el mañana si se cuenta con él. Hacer brillar a su estrella guía consiguiendo que sus espaldas estén bien cubiertas. Su líder pide a gritos un apoyo constante que junto a él tire del carro en todo momento.


Pero conseguir los ingredientes de una pócima secreta no se limitan a asegurar la permanencia de Carmelo, el hecho de cubrirle bien las espaldas es algo complejo. ¿Reconstrucción total en el próximo verano? Es una opción que cobra fuerzas. Las situaciones de jugadores como Amar'e Stoudemire o JR Smith provocan sendos quebraderos de cabeza en las oficinas neoyorquinas. El primero se encuentra a un gran nivel pero se está pagando sobremanera y el segundo lejos se encuentra del brillante 6º hombre del año pasado. Además, Bargnani, cuyo fichaje y juego han levantado ampollas, podría ser una buena moneda de cambio y los Knicks optan a rechazar un año más de contrato del italiano. Shumpert es otro jugador con el que se ha especulado bastante, pues de él se ha rumoreado hasta la saciedad sobre un posible trade. Dando por hecho que la opción elegida fuera la del lavado completo de cara habría carne de traspaso.

Para encontrar un segundo espada también se podría seleccionar otra vía de entrada; la agencia libre que tanto preocupa a Phil Jackson. Jugadores de peso que podrían complementar a Carmelo Anthony y mejorar un supuesto roster contender. Los Eric Bledsoe, Kevin Love o Luol Deng formarán parte de un largo club de jugadores que buscarán un equipo donde jugar la temporada estival que se acerca y Nueva York puede ser el destino de al menos uno de ellos. La presión de la ácida crítica que la prensa neoyorquina ejerce contra los Knicks agranda aún más la dificultad para que los jugadores que lleguen puedan llevar a la franquicia a la gloria pero NY es un gran mercado donde todo jugador querría jugar. La Meca es el sueño de cualquier baloncestista del globo.

Otro aspecto que podría cambiar es el banquillo. Mike Woodson no logra que su equipo mantenga una consistencia total y la temporada ha sido, como apuntamos al principio, un fracaso. Es por ésto por lo que en las oficinas se podría estar trabajando en encontrar un sustituto para el entrenador que devolvió la esperanza a los Knicks pero que no consiguió que ésta permaneciera. El que fuera base de los Bulls a los que entrenó Phil (Steve Kerr) es el hombre que más parece agradar para ocupar ese puesto; pues a pesar de que su inexperiencia no juegue un factor positivo, Jackson confía en él. Si conseguiría sacar lo mejor del equipo y que todas las piezas encajen es una incógnita que sólo el tiempo podría resolver.

Pero recordemos; todo ésto es un supuesto. Toca esperar a que la campaña termine y que los pilares neoyorquinos se sienten a hablar sobre el futuro de la franquicia. ¿Qué pasará?
¡Muchas gracias por dedicarme un momento! (@GCoronelM)

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